Para renovar, va un poema de Rosario Castellanos:
Lo cotidiano
Para el amor no hay cielo, sólo este día;
este cabello triste que se cae
cuando te estás peinando ante el espejo.
Esos túneles largos
que se atraviesan con jadeo y asfixia;
las paredes sin ojos
el hueco que resuena
de alguna voz oculta y sin sentido.
Para el amor no hay tregua, amor. La noche
no se vuelve, de pronto, respirable.
Y cuando un astro rompe sus cadenas
y lo vez zigzaguear, loco y perderse,
no por ello la ley suelta sus garfios.
El encuentro es a oscuras. En el beso se mezcla
el sabor de las lágrimas.
Y en el abrazo ciñe
el recuerdo de aquella orfandad, de aquella muerte.
Pero la realidad, como el dinosaurio del cuento de Monterroso,
está todavía allí: intacta, bueno, no precisamente intacta, rasguñada; esperando la develación.
Rosario Castellanos
lunes, mayo 02, 2005
viernes, marzo 11, 2005
A continuación transcribo la carta enviada por Historia a Debate. Ya había leído yo a don Julio Salinas acerca de esta discusión sobre la desaparición de las carreras de historia y filosofía en la UANL, donde alguien más le rebatía acerca de las pocas posibilidades laborales de dichas carreras. Quiero decir, que siempre estuve de acuerdo con Julio, debido a que no sólo es un arrebato romántico o algo así el hecho de no aprobar su desaparición, podría pensarse esto ante que uno es egresado de historia. No es así, sino que realmente existen justificaciones que explican el por qué de su existencia. Me parece, que no debemos permitir que el pragmatismo y las razones de índole económicas sean las que prevalezcan para quitar y poner carreras, ya que el desempleo en México, va más allá de desaparecer este tipo de áreas, sino que es un problema más a fondo dentro de la economía que se ha venido gestando desde hace varias décadas en el país.
Así que ahí va:
H a c i a d ó n d e v a m o s ?
El devenir de las ciencias humanas
Al H. Congreso de la Unión.
Al ciudadano presidente Vicente Fox Quesada.
Al ciudadano Secretario de Educación Reyes Tamés Guerra.
A la opinión pública.
Antropólogos, arqueólogos, artistas, abogados, científicos, filósofos, historiadores, intelectuales, investigadores, periodistas, maestros y estudiantes leímos con incredulidad la nota publicada en este diario el pasado 9 de febrero con la información “Desaparecen las carreras de historia y filosofía en la UANL; el mercado, la causa”. Por este conducto queremos manifestar nuestro profundo rechazo a esa medida.
En 1989, cuando cayó el Muro de Berlín y la mirada atónita del mundo se volcó hacia la reflexión del saber humano, se dio nuevamente lugar a las preguntas del ser y su historia. Ni la certeza, ni la fatalidad, ni el subjetivismo, ni el objetivismo extremos cobijaron aún más nuestro saber en la historia. Esta crisis del pensamiento moderno nos condujo a nuevas formas de mirar, interpretar y comprender qué es lo que hemos venido siendo. Desde entonces y hasta la fecha, el trabajo intelectual de todos los humanistas ha intentado resolver esas preguntas sobre el ser y el tiempo, el origen y el sentido de mujeres y hombres, de civilización y cultura, de tradición y modernidad. La experiencia contemporánea de ruptura entre tradición y modernidad nos alejó de pensamientos totalitarios, determinismos epistemológicos que excluyeron nuestra diversidad interna y externa. Ser como uno, ser como otro y con los otros constituye esa nueva manera de entendernos en la historia.
En este sentido, la crítica como eje constructor de ese venir siendo abrió nuevos horizontes y trazó nuevas expectativas que reflejaron la fragilidad de la conciencia histórica del mundo y sus habitantes: nosotros mismos. Diversos escenarios y distintos protagonistas de la realidad histórico-social, en todas las latitudes del orbe, exigen ser analizados con agudeza, pertinencia y claridad. La tarea, entonces, de pensarnos ante las calamidades del siglo que terminó y las incertidumbres del siglo que comienza, manifiestas en la injusticia, la pobreza, el racismo, el resurgimiento de los nacionalismos extremos, la identidad, el abuso del poder y la guerra, es ineludible e impostergable, porque con voz propia, los historiadores, los filósofos, los sociólogos y los antropólogos construyen un ámbito de reflexión siempre abierto a nuevos caminos, experiencia crítica que obliga a ser interpelados desde el diálogo universal.
El mundo que vivimos nos recuerda a cada instante que los usos y abusos de la memoria hacen imprescindible reconocer que el acto de pensar y estar vivo son una misma cosa de nuestra condición humana. En estos tiempos se hace particularmente evidente la necesidad de reflexión; en América Latina los conflictos armados, la inestabilidad económica, política y social, la integración étnica, entre otros, sugieren la intervención del quehacer histórico-filosófico.
Nunca como hoy, alarmados por el tiempo nublado, y no menos indignados por el amenazante cierre de las licenciaturas de Historia y Filosofía en la Universidad Autónoma de Nuevo León, creemos los pensadores sociales en la importancia de la historia y la filosofía como pilares de las ciencias. En todas las culturas y en todos los tiempos, el saber reflexivo ha constituido la esencia misma del conocimiento.
Quienes suscribimos esta carta sabemos de la virtud y vocación académicas con que se han venido desenvolviendo estudiantes y profesores de Historia y Filosofía en la UANL. Por su entereza y calidad moral exhortamos a la comunidad estudiantil a que defiendan, y a todos los espacios de conocimiento en este país a que no desistan en su férrea lucha contra el pragmatismo político y económico de quienes ensombrecen la educación en México, semillero de pensadores ante una realidad oportunista y voraz que no refleja de manera alguna las necesidades sociales del país y el mundo.
Hacemos también un llamado a las autoridades educativas de las distintas dependencias a que reconsideren cuáles son las vías de expresión por las que conducen los destinos del saber y la cultura en México.
Rechazamos categóricamente las “razones” absurdas y mezquinas con que buscan respaldar la desaparición de estas carreras. La lógica economicista expone de manera burda el argumento del desempleo como si esto resolviera la situación crítica laboral que vivimos los mexicanos.
Nos sumamos a esta protesta:
Universidad Nacional Autónoma de México
Académicos: Dra. Mercedes de la Garza (directora del Instituto de Investigaciones Filológicas), Dr. Boris Berenzon, Dr. Alfredo López Austin, Dr. Jorge Alberto Manrique (investigador emérito), Dra. Georgina Calderón, Mtro. Rafael Guevara, Mtro. Alberto Betancourt, Mtra. Valentina Cantón, Mtro. Mario Aguirre Beltrán, Dra. Andrea Sánchez, Mtro. Felipe Ramírez, Dr. Alberto Constante, Dra. Verónica Ibarra, Mtra. Gloria Villegas, Dr. Miguel Soto, Dra. Rosa Camelo, Dr. Álvaro Matute (investigador emérito), Dra. Evelia Trejo, Lic. María Luisa Flores, , Dra. Helena Beristáin (investigadora emérita), Dr. Mauricio Beuchot, Dra. Esther Cohen, Arqlgo. Tomás Pérez, Dr. Jorge Ramón Gónzalez, Araceli Nava, Dr. César González Ochoa, Dra. Alejandra Vigueras, Mtro. Lorenzo Ochoa, Lic. Arturo Gómez Arqlgo. Carlos Álvarez.
Vicente Leñero (escritor), Antonio Garci (Caricaturista, Periodista), Roberto Jonson (Psicólogo), Pedro Friedeberg (Pintor), David Huerta (escritor), Verónica Murguía (periodista y escritora)
Estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado: Gerardo Pérez Cortés, Mónica Dávalos, Desiree Gasca P, Eugenia Gutiérrez, María Elena Vega V, Gustavo Garibay L, Blanca Uribe M., Hildebrando Castro G., David Muñiz, Felipe A. Cobos, Virginia Gómez C., Rosaura Mitra, Artemisa Téllez, Diana González, Seppe De Verésse-Pietas, Silvia Palma, Jesús Antonio García, Delia Huaracha Q. Marco Tulio Testón, Marisol Gómez G., Mariana Solís L, Nadia Aguilar, Óscar Ruiz Garay, Nohé Salcedo U., Fernando Díaz, Diego Amendolla, Lorena Botello, Abraham Navarro García, Abraham Villavicencio, Ernesto Leyva G. Pilar Salazar, Laura de la Torre H, Juan Manuel R, Liliana Sáinz, Fernando Rigel Vera, Teresa Barrera, José María Gallegos, Blanca Adriana Camacho, Gabriela Mejía, Claudia Morales, Delia Domínguez, Iván Martínez, Claudia Amador, Eduardo Alfonso Reyes, Berenice Camacho, Erika Madrigal H., Carlos Benavides, Sonia Martínez, Karla Ureña, Armando Salazar, Demián Soto, Itzel Ávila, Óscar Morales, Jesús Hernández, Édgar Flores, Ángel Vega, María Elena Villalobos, Argelia Segovia, Libertad Arguello, Juncia Avilés, Óscar Uriel Palma, Verónica Mariana Mendoza, Larissa Guadarrama, Estela Luna, Hedeley Venancio, Cristian Uriel García, Bárbara Hernández, Elvia Reyes, Sandra Rayón, Alan Llanos, Laura Uribe, Alef Pérez, Óscar Daniel García, Aline Padilla, Gabriela Delgado, María Alejandra Pérez, Llamil Mena, Enrique González, Germán Sosa, Juan Ignacio Carmona, Wiliams Hernández, Diana Salazar, Juan Ramón Martínez, Claudia Soriano, Nancy Rodríguez, Aleida García, Verónica Reyes, Osvaldo Hernández, Jorge González, Úrsula Mares, Ti Quip Fernández, Harí Fair.
RED Internacional de Historia a Debate Santiago de Compostela, España. Dr. Carlos Barros, presidente. Dr. Israel San Martín, Secretario Red Internacional de Historia a Debate Santiago de Compostela, España; Dr. Anibal Quijano, Dra. Amelia Galetti Universidad Autónoma de Entre Ríos; Dr Raúl Dargoltz. Profesor de Historia de la Univ. Nacional de Santiago del Estero. Argentina Investigador del CONICET
(Consejo Nacional de Investigación, Ciencia y Técnica). Coordinador de la Cátedra Libre de Derechos Humanos (UNSE)
Universidad Iberoamericana. Israel Ramírez.
Para adhesiones a este pronunciamiento: humanhisfilos@hotmail.com
Responsables de la publicación: María Elena Vega Villalobos y Gustavo Garibay López, Facultad de Filosofía y Letras.
Me sumo: Norma del Carmen Cruz González.
Así que ahí va:
H a c i a d ó n d e v a m o s ?
El devenir de las ciencias humanas
Al H. Congreso de la Unión.
Al ciudadano presidente Vicente Fox Quesada.
Al ciudadano Secretario de Educación Reyes Tamés Guerra.
A la opinión pública.
Antropólogos, arqueólogos, artistas, abogados, científicos, filósofos, historiadores, intelectuales, investigadores, periodistas, maestros y estudiantes leímos con incredulidad la nota publicada en este diario el pasado 9 de febrero con la información “Desaparecen las carreras de historia y filosofía en la UANL; el mercado, la causa”. Por este conducto queremos manifestar nuestro profundo rechazo a esa medida.
En 1989, cuando cayó el Muro de Berlín y la mirada atónita del mundo se volcó hacia la reflexión del saber humano, se dio nuevamente lugar a las preguntas del ser y su historia. Ni la certeza, ni la fatalidad, ni el subjetivismo, ni el objetivismo extremos cobijaron aún más nuestro saber en la historia. Esta crisis del pensamiento moderno nos condujo a nuevas formas de mirar, interpretar y comprender qué es lo que hemos venido siendo. Desde entonces y hasta la fecha, el trabajo intelectual de todos los humanistas ha intentado resolver esas preguntas sobre el ser y el tiempo, el origen y el sentido de mujeres y hombres, de civilización y cultura, de tradición y modernidad. La experiencia contemporánea de ruptura entre tradición y modernidad nos alejó de pensamientos totalitarios, determinismos epistemológicos que excluyeron nuestra diversidad interna y externa. Ser como uno, ser como otro y con los otros constituye esa nueva manera de entendernos en la historia.
En este sentido, la crítica como eje constructor de ese venir siendo abrió nuevos horizontes y trazó nuevas expectativas que reflejaron la fragilidad de la conciencia histórica del mundo y sus habitantes: nosotros mismos. Diversos escenarios y distintos protagonistas de la realidad histórico-social, en todas las latitudes del orbe, exigen ser analizados con agudeza, pertinencia y claridad. La tarea, entonces, de pensarnos ante las calamidades del siglo que terminó y las incertidumbres del siglo que comienza, manifiestas en la injusticia, la pobreza, el racismo, el resurgimiento de los nacionalismos extremos, la identidad, el abuso del poder y la guerra, es ineludible e impostergable, porque con voz propia, los historiadores, los filósofos, los sociólogos y los antropólogos construyen un ámbito de reflexión siempre abierto a nuevos caminos, experiencia crítica que obliga a ser interpelados desde el diálogo universal.
El mundo que vivimos nos recuerda a cada instante que los usos y abusos de la memoria hacen imprescindible reconocer que el acto de pensar y estar vivo son una misma cosa de nuestra condición humana. En estos tiempos se hace particularmente evidente la necesidad de reflexión; en América Latina los conflictos armados, la inestabilidad económica, política y social, la integración étnica, entre otros, sugieren la intervención del quehacer histórico-filosófico.
Nunca como hoy, alarmados por el tiempo nublado, y no menos indignados por el amenazante cierre de las licenciaturas de Historia y Filosofía en la Universidad Autónoma de Nuevo León, creemos los pensadores sociales en la importancia de la historia y la filosofía como pilares de las ciencias. En todas las culturas y en todos los tiempos, el saber reflexivo ha constituido la esencia misma del conocimiento.
Quienes suscribimos esta carta sabemos de la virtud y vocación académicas con que se han venido desenvolviendo estudiantes y profesores de Historia y Filosofía en la UANL. Por su entereza y calidad moral exhortamos a la comunidad estudiantil a que defiendan, y a todos los espacios de conocimiento en este país a que no desistan en su férrea lucha contra el pragmatismo político y económico de quienes ensombrecen la educación en México, semillero de pensadores ante una realidad oportunista y voraz que no refleja de manera alguna las necesidades sociales del país y el mundo.
Hacemos también un llamado a las autoridades educativas de las distintas dependencias a que reconsideren cuáles son las vías de expresión por las que conducen los destinos del saber y la cultura en México.
Rechazamos categóricamente las “razones” absurdas y mezquinas con que buscan respaldar la desaparición de estas carreras. La lógica economicista expone de manera burda el argumento del desempleo como si esto resolviera la situación crítica laboral que vivimos los mexicanos.
Nos sumamos a esta protesta:
Universidad Nacional Autónoma de México
Académicos: Dra. Mercedes de la Garza (directora del Instituto de Investigaciones Filológicas), Dr. Boris Berenzon, Dr. Alfredo López Austin, Dr. Jorge Alberto Manrique (investigador emérito), Dra. Georgina Calderón, Mtro. Rafael Guevara, Mtro. Alberto Betancourt, Mtra. Valentina Cantón, Mtro. Mario Aguirre Beltrán, Dra. Andrea Sánchez, Mtro. Felipe Ramírez, Dr. Alberto Constante, Dra. Verónica Ibarra, Mtra. Gloria Villegas, Dr. Miguel Soto, Dra. Rosa Camelo, Dr. Álvaro Matute (investigador emérito), Dra. Evelia Trejo, Lic. María Luisa Flores, , Dra. Helena Beristáin (investigadora emérita), Dr. Mauricio Beuchot, Dra. Esther Cohen, Arqlgo. Tomás Pérez, Dr. Jorge Ramón Gónzalez, Araceli Nava, Dr. César González Ochoa, Dra. Alejandra Vigueras, Mtro. Lorenzo Ochoa, Lic. Arturo Gómez Arqlgo. Carlos Álvarez.
Vicente Leñero (escritor), Antonio Garci (Caricaturista, Periodista), Roberto Jonson (Psicólogo), Pedro Friedeberg (Pintor), David Huerta (escritor), Verónica Murguía (periodista y escritora)
Estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado: Gerardo Pérez Cortés, Mónica Dávalos, Desiree Gasca P, Eugenia Gutiérrez, María Elena Vega V, Gustavo Garibay L, Blanca Uribe M., Hildebrando Castro G., David Muñiz, Felipe A. Cobos, Virginia Gómez C., Rosaura Mitra, Artemisa Téllez, Diana González, Seppe De Verésse-Pietas, Silvia Palma, Jesús Antonio García, Delia Huaracha Q. Marco Tulio Testón, Marisol Gómez G., Mariana Solís L, Nadia Aguilar, Óscar Ruiz Garay, Nohé Salcedo U., Fernando Díaz, Diego Amendolla, Lorena Botello, Abraham Navarro García, Abraham Villavicencio, Ernesto Leyva G. Pilar Salazar, Laura de la Torre H, Juan Manuel R, Liliana Sáinz, Fernando Rigel Vera, Teresa Barrera, José María Gallegos, Blanca Adriana Camacho, Gabriela Mejía, Claudia Morales, Delia Domínguez, Iván Martínez, Claudia Amador, Eduardo Alfonso Reyes, Berenice Camacho, Erika Madrigal H., Carlos Benavides, Sonia Martínez, Karla Ureña, Armando Salazar, Demián Soto, Itzel Ávila, Óscar Morales, Jesús Hernández, Édgar Flores, Ángel Vega, María Elena Villalobos, Argelia Segovia, Libertad Arguello, Juncia Avilés, Óscar Uriel Palma, Verónica Mariana Mendoza, Larissa Guadarrama, Estela Luna, Hedeley Venancio, Cristian Uriel García, Bárbara Hernández, Elvia Reyes, Sandra Rayón, Alan Llanos, Laura Uribe, Alef Pérez, Óscar Daniel García, Aline Padilla, Gabriela Delgado, María Alejandra Pérez, Llamil Mena, Enrique González, Germán Sosa, Juan Ignacio Carmona, Wiliams Hernández, Diana Salazar, Juan Ramón Martínez, Claudia Soriano, Nancy Rodríguez, Aleida García, Verónica Reyes, Osvaldo Hernández, Jorge González, Úrsula Mares, Ti Quip Fernández, Harí Fair.
RED Internacional de Historia a Debate Santiago de Compostela, España. Dr. Carlos Barros, presidente. Dr. Israel San Martín, Secretario Red Internacional de Historia a Debate Santiago de Compostela, España; Dr. Anibal Quijano, Dra. Amelia Galetti Universidad Autónoma de Entre Ríos; Dr Raúl Dargoltz. Profesor de Historia de la Univ. Nacional de Santiago del Estero. Argentina Investigador del CONICET
(Consejo Nacional de Investigación, Ciencia y Técnica). Coordinador de la Cátedra Libre de Derechos Humanos (UNSE)
Universidad Iberoamericana. Israel Ramírez.
Para adhesiones a este pronunciamiento: humanhisfilos@hotmail.com
Responsables de la publicación: María Elena Vega Villalobos y Gustavo Garibay López, Facultad de Filosofía y Letras.
Me sumo: Norma del Carmen Cruz González.
martes, marzo 08, 2005
Pues, felicidades a todas las mujeres, digo, hoy en un día como éste no sólo debería festejarse o conmemorarse con el fin de no asistir a clases o al trabajo, sino que sin caer en mensajes panfletarios ni consumistas, es pertinente realizar una especie de reflexión en la que se evalúe si en realidad cada quien como única(o) e irrepetible, ha podido cambiar su entorno y sus propias condiciones de vida, justicia y equidad.
A mi parecer, las mujeres no son las únicas que deben cambiar su entorno y transformarlo en relaciones equitativas, sino que los hombres en la medida en que ellos no participen en dichos cambios, se torna en una lucha difícil. Es decir, que es muy cómodo responsabilizar a las mujeres por la lucha de la equidad, además de apuntarlas con el dedo si al llegar a puestos de alta responsabilidad se equivocan o pierden el control. Es muy fácil decir, ah, ellas querían tal cosa, ahora se aguantan, míralas, ahora no saben que hacer. También el hecho de la doble o triple jornada es un problema a solucionar, pero tampoco es privativo de las mujeres resolver todos estas situaciones. Ya que mientras los hombres no capacitan a las mujeres para puestos de alta responsabilidad, tampoco ellas capacitan a los hombres para la limpieza de la casa o cuidado de los niños. Ni ellas pueden aprender solas, ni ellos solitos. Es decir, me parece que en el modelo patriarcal los roles se encuentran totalmente definidos, sin embargo, esto no es posible en los nuevos modelos que se están gestando.
También se encuentra otra cuestión, la lucha de las mujeres contra las mismas mujeres, porque existe una cosa: si bien es mal visto que los hombres exploten a los hombres, es todavía más mal visto, que las mujeres exploten a las mujeres. Si bien existe en ambos planos, lo que pasa en este caso es que muchas que se dicen feministas y se dicen identificar con otras mujeres, son las peores, a la hora de la hora, no dejan salir a las mujeres del trabajo porque se les enferma el niño, no tienen consideración por embarazo, etc., etc.
Por lo tanto, me parece que en el plano de reconocimiento de derechos equitativos e igualitarios, todavía falta un buen trecho que recorrer, aunque reitero que no sólo es responsabilidad de las mujeres, sino de todos.
A mi parecer, las mujeres no son las únicas que deben cambiar su entorno y transformarlo en relaciones equitativas, sino que los hombres en la medida en que ellos no participen en dichos cambios, se torna en una lucha difícil. Es decir, que es muy cómodo responsabilizar a las mujeres por la lucha de la equidad, además de apuntarlas con el dedo si al llegar a puestos de alta responsabilidad se equivocan o pierden el control. Es muy fácil decir, ah, ellas querían tal cosa, ahora se aguantan, míralas, ahora no saben que hacer. También el hecho de la doble o triple jornada es un problema a solucionar, pero tampoco es privativo de las mujeres resolver todos estas situaciones. Ya que mientras los hombres no capacitan a las mujeres para puestos de alta responsabilidad, tampoco ellas capacitan a los hombres para la limpieza de la casa o cuidado de los niños. Ni ellas pueden aprender solas, ni ellos solitos. Es decir, me parece que en el modelo patriarcal los roles se encuentran totalmente definidos, sin embargo, esto no es posible en los nuevos modelos que se están gestando.
También se encuentra otra cuestión, la lucha de las mujeres contra las mismas mujeres, porque existe una cosa: si bien es mal visto que los hombres exploten a los hombres, es todavía más mal visto, que las mujeres exploten a las mujeres. Si bien existe en ambos planos, lo que pasa en este caso es que muchas que se dicen feministas y se dicen identificar con otras mujeres, son las peores, a la hora de la hora, no dejan salir a las mujeres del trabajo porque se les enferma el niño, no tienen consideración por embarazo, etc., etc.
Por lo tanto, me parece que en el plano de reconocimiento de derechos equitativos e igualitarios, todavía falta un buen trecho que recorrer, aunque reitero que no sólo es responsabilidad de las mujeres, sino de todos.
sábado, febrero 26, 2005
Los letreros que se ven en la calle, las propagandas hacia uno u otro producto, así como las señalizaciones, tienen al final del hilo, el objetivo de crear cierto tipo de sociedad, entre consumidora, patriota, nacionalista, limpia, etc. Uno ve anuncios y letreros por doquier: compre esto, compre aquello, rezan. También los hay que dicen: derecha, izquierda, no pasar, no estacionarse, y mil y uno más. Pues ante nuestra visión, ya acostumbrada a dichos anuncios sólo se muestra sorpresa ante aquellos que son nuevos y diferentes, aunque esto suena raro, porque cada día uno los ve nuevos y diferentes, con colores extravagantes y todo tipo de letras. No, no me refiero a esos, sino a los que llaman la atención porque no van dirigidos hacia uno, sino al “otro” que es diferente a uno. Es decir, éstos pueden ir dirigidos hacia el sexo opuesto del que los ve o a los adultos mayores, o a los niños, etc.
Todo este rollo salió porque hace como dos meses, me llamó mucho la atención algo que observé en el aeropuerto de Hermosillo. Resulta que me senté a esperar un avión muy cerca de los baños. Desde ahí, como todavía faltaba un buen rato para subir, empecé a mirar hacia alrededor, por lo que pude ver un letrero en la entrada del sanitario de los hombres que decía:
FAVOR DE LAVARSE LAS MANOS
Quedé atónita, ya que nunca había visto algo así ni me imaginaba que existía. Mi mente se echó a volar y empecé a dilucidar acerca de que los hombres son unos puercos, porque según yo todos ellos se lavaban las manos cuando terminaban de realizar sus necesidades fisiológicas, no que tenían que recordárselo. Pero no, ahí estaba la prueba, ya que cuando se anuncia algo así, es porque necesitan decirlo. Así que pues me quedé muy sorprendida al descubrir este hecho. Qué le vamos a hacer, cada día se aprende algo nuevo, así que pensé que entre menos se salude a las personas de mano, creo que es mejor, digo, por si las moscas, uno nunca sabe…
Todo este rollo salió porque hace como dos meses, me llamó mucho la atención algo que observé en el aeropuerto de Hermosillo. Resulta que me senté a esperar un avión muy cerca de los baños. Desde ahí, como todavía faltaba un buen rato para subir, empecé a mirar hacia alrededor, por lo que pude ver un letrero en la entrada del sanitario de los hombres que decía:
FAVOR DE LAVARSE LAS MANOS
Quedé atónita, ya que nunca había visto algo así ni me imaginaba que existía. Mi mente se echó a volar y empecé a dilucidar acerca de que los hombres son unos puercos, porque según yo todos ellos se lavaban las manos cuando terminaban de realizar sus necesidades fisiológicas, no que tenían que recordárselo. Pero no, ahí estaba la prueba, ya que cuando se anuncia algo así, es porque necesitan decirlo. Así que pues me quedé muy sorprendida al descubrir este hecho. Qué le vamos a hacer, cada día se aprende algo nuevo, así que pensé que entre menos se salude a las personas de mano, creo que es mejor, digo, por si las moscas, uno nunca sabe…
viernes, febrero 04, 2005
La niña quería respuestas, mismas que la maestra no satisfizo, no quiso o de plano, no supo. La niña estaba intrigada, en una clase de "Valores" que no es más que religión, cristiana, claro, en la cual se le explicaba la creación del ser humano, la llegada de los hombres y las mujeres al planeta tierra. No obstante, ante las aseveraciones dadas por ciertas de que dios los creó y plantó en el mundo, la niña levantó su mano y pidió la palabra, que cuando se le otorgó ese derecho preguntó su duda: ¿y los dinosaurios maestra?
La maestra no esperando tal pregunta y sin estar preparada para contestarla, afirmó que los dinosaurios ya estaban y se fueron haciendo chiquitos conforme pasó el tiempo, para llegar a ser los animales de hoy.
Faltaba más faltaba menos, hacía mucho que no escuchaba tal grado de fantasía.
La maestra no esperando tal pregunta y sin estar preparada para contestarla, afirmó que los dinosaurios ya estaban y se fueron haciendo chiquitos conforme pasó el tiempo, para llegar a ser los animales de hoy.
Faltaba más faltaba menos, hacía mucho que no escuchaba tal grado de fantasía.
viernes, enero 28, 2005
Pues sí, ya estamos en el 2005, en diciembre este blog cumplió un año, aunque la verdad no es algo para celebrarse, así que lo pasé desapercibido. En definitiva, son otras fechas las que se celebran o conmemoran, según sea el caso, pero diciembre aparte de la navidad y del año nuevo, es un mes de duelo, por la muerte de mi amá. Quizá sea demasiado, después de once años, las cosas ya no son las mismas, la vida cotidiana cambia, los años pasan y una se hace más vieja (aunque en mi rostro no se note), tuve dos hijos que ella no conoció, pero que me habría gustado conociera, no para que los cuidara, como muchas personas hacen, le dejan los hijos a la abuela, en realidad mi amá no era de esas personas que se quedaban en casa, ella trabajaba bastante, estudió contabilidad porque no tuvo dinero para estudiar química, así que nosotras (mi hermana y yo) cuando llegábamos de la secundaria ella normalmente no estaba, ya se había ido a su trabajo. Ella llevaba la contabilidad de una cooperativa pesquera en Sonora. Se quejaba a veces porque los jefes no la entendían, eran personas que no habían terminado la primaria, que preferían ir a la cantina a arreglar asuntos de la oficina, por lo que a mi amá no la podían llevar, así que enía algunas dificultades. Recuerdo que un día llegó muy enojada a la casa debido a que los jefes hicieron una transacción con un fulano en una cantina para que les realizara un trámite, cuando se lo comentaron, ella se enojó primero porque le habían pagado una cantidad bastante considerable, además de que era un trámite sencillo que ella podía hacer como parte del trabajo común de la oficina. En realidad, la discriminaban por ser mujer y mejor. Es decir, ella llevaba faldas y tendría que haber estado en casa como las esposas de los pescadores, además era la única mujer a la redonda que tenía una carrera universitaria. Ello pesaba mucho.
Así que normalmente diciembre se lo dedico a ella y claro, a pensar en la comida de navidad y comer y comer y comer. Sin embargo, este diciembre hubo mucho trabajo, ya que al salir del trance de la maestría pues hay que laborar donde exista una remuneración, aunque este trabajo no me permitió el descanso que yo soñaba cuando estaba en la maestría, pues ni modo, ni me quejo porque para ser honestos nadie le da trabajo a uno en diciembre. Cada vez está más difícil conseguir empleo y no podía despreciarlo.
Ya viene el día de la Candelaria, por cierto me salió el monito el 6 de enero, así que compraré tamales, porque hacerlos pues no, no se cocinar tal cosa.
Así que normalmente diciembre se lo dedico a ella y claro, a pensar en la comida de navidad y comer y comer y comer. Sin embargo, este diciembre hubo mucho trabajo, ya que al salir del trance de la maestría pues hay que laborar donde exista una remuneración, aunque este trabajo no me permitió el descanso que yo soñaba cuando estaba en la maestría, pues ni modo, ni me quejo porque para ser honestos nadie le da trabajo a uno en diciembre. Cada vez está más difícil conseguir empleo y no podía despreciarlo.
Ya viene el día de la Candelaria, por cierto me salió el monito el 6 de enero, así que compraré tamales, porque hacerlos pues no, no se cocinar tal cosa.
viernes, diciembre 31, 2004
Todos los días del año recuerdo a mi amá, no sólo el día que murió: el 30 de diciembre de 1992. Eso de todos los días es ineludible, ya sea cuando cocino algo, cuando estoy con los nenes o sin más ni más, me acuerdo de alguna u otra cosa que tenía que ver con ella. Si viviera quizá ya la habría atormentado con preguntas o mas bien, la tenía harta de cuestionamientos, de dudas, de búsqueda de explicaciones que nunca salieron del hoyo negro. Es mejor así, ni aclaradas las dudas, libre de atolladeros, un pájaro en vuelo, una estrella en el cielo. Eso es ella.
Mi amá vive, como todos los muertos, en la mente de quienes los recordamos y quizá la muerte verdadera llega, cuando se olvida o mueren los que recordaban al fallecido. La muerte es así, mal de la tierra, defecto del universo, el mayor misterio o la vida misma.
Sobre el post anterior, quiero decir que lo dejé a medias, pero ya lo terminaré en otra ocasión, porque de qué sirve mencionar que somos tantos de tantos, si no se dice pa'que o qué de qué.
Descanse en paz, Norma González Navarro.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos por el maremoto en Asia.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos en batalla por el cáncer.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos por violencia física y moral.
Así sea.
Mi amá vive, como todos los muertos, en la mente de quienes los recordamos y quizá la muerte verdadera llega, cuando se olvida o mueren los que recordaban al fallecido. La muerte es así, mal de la tierra, defecto del universo, el mayor misterio o la vida misma.
Sobre el post anterior, quiero decir que lo dejé a medias, pero ya lo terminaré en otra ocasión, porque de qué sirve mencionar que somos tantos de tantos, si no se dice pa'que o qué de qué.
Descanse en paz, Norma González Navarro.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos por el maremoto en Asia.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos en batalla por el cáncer.
Así sea.
Descansen en paz, los muertos por violencia física y moral.
Así sea.
viernes, diciembre 10, 2004
La población de México, que en 1521 era de alrededor de diez millones de personas, para 1800 se redujo a menos de seis millones, no obstante en 1900 ya había más de trece y para el año 2000 ya casi alcanzamos los cien millones. Estos cambios drásticos hablan del crecimiento acelerado en México, al menos en el siglo XX.
viernes, diciembre 03, 2004
"Así debe de ser", dijo la tía ante la mirada incrédula de la sobrina que entendió que estaba dicho todo. Estaba más que dicho, era más que una afirmación creída y sostenida. Era un acto de fe.
La sobrina entendió entonces el poder de convencimiento de la iglesia. Cuando llega el momento de elegir, de escoger, de tu "libre albedrío", entonces se es o no se es. Ese es el momento de la verdad. Esa es la verdad. Dios existe y ya, no hay más que decir.
Como esta primera afirmación, escuché a otra persona que asistió a una conferencia impartida por un sacerdote, ella madre de familia y con hijos en una escuela reconocida, donde se justificaba por ejemplo, la intromisión de la cultura de los conquistadores en el continente americano, de cómo "todo ya estaba ahí", la resurrección, la vida después de la muerte, donde los misioneros sólo le cambiaron de nombre. Eso no es lo más representativo, sino que esta persona lo creía al pié de la letra y me contaba que eso lo debíamos saber todos, para entender el catolicismo en México...
No se si se trate de que todos necesitamos creer en algo, aferrarse a alguien o a algo, dícese dios, persona, ideología o puro miedo a la nada o a nuestra interna y más pura soledad, que se mantiene a lo largo de los siglos la tradición de creer. Pero tengo la impresión, de que se convierte en algo inconcebible, cuando ese algo en el que se cree, no se cuestiona, al menos, una vez en la vida.
La sobrina entendió entonces el poder de convencimiento de la iglesia. Cuando llega el momento de elegir, de escoger, de tu "libre albedrío", entonces se es o no se es. Ese es el momento de la verdad. Esa es la verdad. Dios existe y ya, no hay más que decir.
Como esta primera afirmación, escuché a otra persona que asistió a una conferencia impartida por un sacerdote, ella madre de familia y con hijos en una escuela reconocida, donde se justificaba por ejemplo, la intromisión de la cultura de los conquistadores en el continente americano, de cómo "todo ya estaba ahí", la resurrección, la vida después de la muerte, donde los misioneros sólo le cambiaron de nombre. Eso no es lo más representativo, sino que esta persona lo creía al pié de la letra y me contaba que eso lo debíamos saber todos, para entender el catolicismo en México...
No se si se trate de que todos necesitamos creer en algo, aferrarse a alguien o a algo, dícese dios, persona, ideología o puro miedo a la nada o a nuestra interna y más pura soledad, que se mantiene a lo largo de los siglos la tradición de creer. Pero tengo la impresión, de que se convierte en algo inconcebible, cuando ese algo en el que se cree, no se cuestiona, al menos, una vez en la vida.
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