Pero la realidad, como el dinosaurio del cuento de Monterroso,
está todavía allí: intacta, bueno, no precisamente intacta, rasguñada; esperando la develación.
Rosario Castellanos
lunes, marzo 22, 2010
Chimamanda Adichie: El peligro de una sola historia
Muchas de las veces hay que hablar o escribir y otras hay que escuchar... Esta es una de las últimas. Aquí les dejo este enlace...
miércoles, marzo 03, 2010
domingo, febrero 21, 2010
¡¡Heeeyyyy!! También tengo una vida...
Para qué relatar que estos meses han sido de trabajo muy intenso porque los que siguen estarán en igualdad de condiciones, así que no tiene caso. Sin embargo, no quiero que pase más tiempo sin contar la forma en que me asaltó el señor X en la noche del día último de 2009.
Todo ese día, sola en mi casa, estuve cocinando. Dos pollos al horno, unos champiñones en vinagre de vino, arroz parecido al cantonés y un jamón con una receta media extraña donde tenía que hervirlo en verduras y menjunjes para luego hornearlo. Se me hizo tarde, hubiera querido que en el inter estuviera más gente conmigo, como mis hijos, pero no, estuve preparando todos los platos viendo diferentes canales de televisión. En lo que busqué unas prendas para que mi hija se pusiera de ropa, lo cual fue bastante difícil, no podía creer que estuviera sufriendo buscándole ropa; además de envasar toda la comida en diferentes "topers", me dieron las nueve de la noche. Fue cuando empecé a subir y acomodar las cosas al carro. Yo lo había dejado afuera porque para qué meterlo al estacionamiento si me iba a ir más tarde, pensé. El caso es que en una de las salidas, ya casi con todo afuera, yo me encontraba agachada acomodando un refractario cuando sentí que me abrazó alguien. Yo voltié y dije: ¡Ah me asustaste! Pero quise como morirme cuando me percaté de que no conocía a esa persona, me quedé paralizada, callada. El fulano vestía chamarra negra, pantalón de mezclilla, era flaco, tenía cabello oscuro y bigote. -A ver, dijo, dame todo el dinero que traigas, dame todo lo que traigas. Seguí callada, metí las manos a los bolsillos del abrigo, no traía nada, mi bolsa la había dejado justo en la entrada de la casa, de hecho, es lo último que siempre saco. Me fui alejando del carro y del fulano paso a paso, él empezó a abrir las puertas y a buscar a ver qué traía. Ya cuando estaba yo como a unos tres o cuatro metros empecé a correr y a gritar como loca. -Señora Yuli, señora Yuli, ayúdenme, ayúdenme. No salía nadie, -oh Dios, pensé, nadie va a salir, nadie me ayudará. Salió una señora de una casa y unos hombres que habían llegado en un carro me ayudaron. Fueron a mi casa, la señora trató de calmarme. Para los minutos que habían pasado ya estaba yo llorando. El fulano se había ido cuando llegaron mis refuerzos. Se metieron a mi casa, a ver si no estaba adentro y nada. Había desaparecido. Fue todo muy rápido. A los cinco minutos llegó un comando de la policía encapuchado y armado hasta con los dientes, encañonando no se qué pistolas y armas. Han de haber andado cerca. Pensé que estaba a merced de ellos. También revisaron la parte de atrás de la casa y no había rastros del señor X. Fue cuando me di cuenta que se había llevado el botín de dos botellas de vino. -Ah, dijo uno de los encapuchados, era un chupitos. -¿Le pasó algo?, se oyó una voz de mujer, -No, respondí, aparte de la agasajada que me dio el fulano, no, no me pasó nada. Se escucharon algunas risas y otro comentó: -cómprese un perro doña. -Bueno, lo haré, dije. Se fueron en sus dos trocas y yo arranqué en mi carro a la cena de año nuevo. No tuve mucho apetito.
Fue una fortuna que el señor X no trajera pistola ni navaja, quizá otra fuera la historia, claro que el susto nadie me lo quitó. Duré días sin poder dormir en la casa. Posteriormente, la segunda semana de enero estuve en la ciudad de México. Llegué con mis amigas la Lore y la Areli, pero tuve que irme a otro lugar porque no podía con la alergia a Dardel, su gato. El asma era insoportable, pero creo que más que el gatito, fue la acumulación del susto del asalto sumado a la alergia y a una especie de catarsis. Un día que subía las escaleras para entrar en el metro me quedé sin aire. Me sorprendí buscando mi spray Ventolín en la mochila, desesperada, con movimientos torpes, pensando en que me iba a morir ahí sola y nadie iba a saber quién era. Otros días me puse a caminar por el centro de la ciudad, cuadras y cuadras viendo las tiendas hasta que me dolían las piernas. Aun con el asma seguía caminando. Ya de regreso en Tijuana estuve nebulizándome por bastante tiempo. El asma me duró como otro mes. La suma de la carga de trabajo, el frío y la lluvia, la alergia a los mininos, más el susto del asalto fue implacable. ¿Qué hacer? No hay más que calmarme.
Lo más triste de todo esto, creo, es el hecho de que anden individuos viendo a quien asaltan o sacando lo que se pueda a quien se les pare enfrente es pan nuestro de cada día en Tijuana. ¿Cómo es posible que me haya ido tan bien porque no sacó una pistola o un cuchillo?, ¿cómo es posible que me sienta afortunada por ello? La crisis económica y de seguridad ha llegado a todos los niveles y a todos los sectores de la población. Amanecer y estar seguros de que mataron a una o varias personas por la razón que sea es patético. Cada día estamos peor y vivir así no es precisamente vida.
Para qué relatar que estos meses han sido de trabajo muy intenso porque los que siguen estarán en igualdad de condiciones, así que no tiene caso. Sin embargo, no quiero que pase más tiempo sin contar la forma en que me asaltó el señor X en la noche del día último de 2009.
Todo ese día, sola en mi casa, estuve cocinando. Dos pollos al horno, unos champiñones en vinagre de vino, arroz parecido al cantonés y un jamón con una receta media extraña donde tenía que hervirlo en verduras y menjunjes para luego hornearlo. Se me hizo tarde, hubiera querido que en el inter estuviera más gente conmigo, como mis hijos, pero no, estuve preparando todos los platos viendo diferentes canales de televisión. En lo que busqué unas prendas para que mi hija se pusiera de ropa, lo cual fue bastante difícil, no podía creer que estuviera sufriendo buscándole ropa; además de envasar toda la comida en diferentes "topers", me dieron las nueve de la noche. Fue cuando empecé a subir y acomodar las cosas al carro. Yo lo había dejado afuera porque para qué meterlo al estacionamiento si me iba a ir más tarde, pensé. El caso es que en una de las salidas, ya casi con todo afuera, yo me encontraba agachada acomodando un refractario cuando sentí que me abrazó alguien. Yo voltié y dije: ¡Ah me asustaste! Pero quise como morirme cuando me percaté de que no conocía a esa persona, me quedé paralizada, callada. El fulano vestía chamarra negra, pantalón de mezclilla, era flaco, tenía cabello oscuro y bigote. -A ver, dijo, dame todo el dinero que traigas, dame todo lo que traigas. Seguí callada, metí las manos a los bolsillos del abrigo, no traía nada, mi bolsa la había dejado justo en la entrada de la casa, de hecho, es lo último que siempre saco. Me fui alejando del carro y del fulano paso a paso, él empezó a abrir las puertas y a buscar a ver qué traía. Ya cuando estaba yo como a unos tres o cuatro metros empecé a correr y a gritar como loca. -Señora Yuli, señora Yuli, ayúdenme, ayúdenme. No salía nadie, -oh Dios, pensé, nadie va a salir, nadie me ayudará. Salió una señora de una casa y unos hombres que habían llegado en un carro me ayudaron. Fueron a mi casa, la señora trató de calmarme. Para los minutos que habían pasado ya estaba yo llorando. El fulano se había ido cuando llegaron mis refuerzos. Se metieron a mi casa, a ver si no estaba adentro y nada. Había desaparecido. Fue todo muy rápido. A los cinco minutos llegó un comando de la policía encapuchado y armado hasta con los dientes, encañonando no se qué pistolas y armas. Han de haber andado cerca. Pensé que estaba a merced de ellos. También revisaron la parte de atrás de la casa y no había rastros del señor X. Fue cuando me di cuenta que se había llevado el botín de dos botellas de vino. -Ah, dijo uno de los encapuchados, era un chupitos. -¿Le pasó algo?, se oyó una voz de mujer, -No, respondí, aparte de la agasajada que me dio el fulano, no, no me pasó nada. Se escucharon algunas risas y otro comentó: -cómprese un perro doña. -Bueno, lo haré, dije. Se fueron en sus dos trocas y yo arranqué en mi carro a la cena de año nuevo. No tuve mucho apetito.
Fue una fortuna que el señor X no trajera pistola ni navaja, quizá otra fuera la historia, claro que el susto nadie me lo quitó. Duré días sin poder dormir en la casa. Posteriormente, la segunda semana de enero estuve en la ciudad de México. Llegué con mis amigas la Lore y la Areli, pero tuve que irme a otro lugar porque no podía con la alergia a Dardel, su gato. El asma era insoportable, pero creo que más que el gatito, fue la acumulación del susto del asalto sumado a la alergia y a una especie de catarsis. Un día que subía las escaleras para entrar en el metro me quedé sin aire. Me sorprendí buscando mi spray Ventolín en la mochila, desesperada, con movimientos torpes, pensando en que me iba a morir ahí sola y nadie iba a saber quién era. Otros días me puse a caminar por el centro de la ciudad, cuadras y cuadras viendo las tiendas hasta que me dolían las piernas. Aun con el asma seguía caminando. Ya de regreso en Tijuana estuve nebulizándome por bastante tiempo. El asma me duró como otro mes. La suma de la carga de trabajo, el frío y la lluvia, la alergia a los mininos, más el susto del asalto fue implacable. ¿Qué hacer? No hay más que calmarme.
Lo más triste de todo esto, creo, es el hecho de que anden individuos viendo a quien asaltan o sacando lo que se pueda a quien se les pare enfrente es pan nuestro de cada día en Tijuana. ¿Cómo es posible que me haya ido tan bien porque no sacó una pistola o un cuchillo?, ¿cómo es posible que me sienta afortunada por ello? La crisis económica y de seguridad ha llegado a todos los niveles y a todos los sectores de la población. Amanecer y estar seguros de que mataron a una o varias personas por la razón que sea es patético. Cada día estamos peor y vivir así no es precisamente vida.
viernes, enero 22, 2010

Tomado de periódico Frontera. Foto de Jesús Bustamante
Mmmmm la Tijuanita... tal parece que el flujo de agua sobre la ciudad cuando llueve nunca ha sido una prioridad para nuestras autoridades... Si desde su tiempo como ciudad pujante en crecimiento poblacional se ha estancado y convertido en un caos ante las lluvias de invierno, es demeritante que a cerca de cuarenta años de ese periodo siga por el mismo estilo...
lunes, diciembre 28, 2009
Supongo que no fue una falsa noticia, ya que es 28 de diciembre, día de los santos inocentes, que hayan salido con fianza los funcionarios Roberto Copado, ex director de la Unidad Municipal de Protección Civil, e Irma Crescencia Díaz Gómez, ex coordinadora de zona de Estancias Infantiles del IMSS. Además de ser como una ironía, que hoy justamente salieran libres, día de los santos inocentes, niños muertos, por negligencia. Sólo decirlo es una tragedia, como dijo López Dóriga. Este año, independientemente de lo militarizado que se ha vuelto este país, así como los miles de muertos por el narco, este año se distinguirá sobre todo por esta pérdida, la de los niños de la Guardería ABC. Que sólo decirlo, es una tragedia.
Actualmente no se encuentran presos ninguno de los presuntos responsables, según Once Noticias, por la muerte de 49 niños y otros tantos que todavía quedan heridos.
Por otra parte, que el PAN solicite a Marcelo Ebrad que vete el decreto sobre el derecho de adopción de los matrimonios gays, es un retroceso. Este país vive un verdadero retroceso.
Actualmente no se encuentran presos ninguno de los presuntos responsables, según Once Noticias, por la muerte de 49 niños y otros tantos que todavía quedan heridos.
Por otra parte, que el PAN solicite a Marcelo Ebrad que vete el decreto sobre el derecho de adopción de los matrimonios gays, es un retroceso. Este país vive un verdadero retroceso.
martes, diciembre 22, 2009
A la luz del foco de la cocina prendido, de un arbolito de navidad apagado, de una media luz en la sala, de un programa llamado "Isla de mutantes" en el canal de Disney XD, antes Jetix,(con mi hijo en primera fila) y claro, un café, me encuentro frente a la computadora tratando de avanzar en "algo", lo que sea... pero no sale, más bloqueada no se puede...
Me acabo de acordar que este diciembre cumplo seis años con este blog...
Tengo frío...
Y también ya me tomé un antigripal...
Me acabo de acordar que este diciembre cumplo seis años con este blog...
Tengo frío...
Y también ya me tomé un antigripal...
viernes, diciembre 11, 2009
Por parte del niño:
-Mami...
-¿Qué...?
-Tú eres una virgen...
-¿Ah sí?
-Sí
-Ah, y ¿qué es una virgen?
-Una mamá regañona...
-Ah, hijo, yo pensé que era otra cosa...
Y por si fuera poco, por parte de mi hija preadolescente mi primer "púdrete", ya llegó...
Y otra del niño, para que no se me olvide:
-Mami...
-¿Qué?
-¿Tú que quieres ser después?
-¿de grande?
-Sí
-¿Cuando termine el doctorado?
-Sí, pues, de grande, ¿vas a ser bombera, policía, médica, o qué?
Solté la carcajada, -pues no se, hijo, le contesté, tengo que pensarlo. Lo interesante fue que denominó por género estas categorías, dijo: "médica", además, ya que obviamente lo escucha de nosotros. Ah, pensé, va aprendiendo este niño.
-Mami...
-¿Qué...?
-Tú eres una virgen...
-¿Ah sí?
-Sí
-Ah, y ¿qué es una virgen?
-Una mamá regañona...
-Ah, hijo, yo pensé que era otra cosa...
Y por si fuera poco, por parte de mi hija preadolescente mi primer "púdrete", ya llegó...
Y otra del niño, para que no se me olvide:
-Mami...
-¿Qué?
-¿Tú que quieres ser después?
-¿de grande?
-Sí
-¿Cuando termine el doctorado?
-Sí, pues, de grande, ¿vas a ser bombera, policía, médica, o qué?
Solté la carcajada, -pues no se, hijo, le contesté, tengo que pensarlo. Lo interesante fue que denominó por género estas categorías, dijo: "médica", además, ya que obviamente lo escucha de nosotros. Ah, pensé, va aprendiendo este niño.
lunes, diciembre 07, 2009

Tomada del periódico Frontera.
Este día fue verdaderamente difícil. Mi carro, habiéndose desclochado desde el sábado, provocó que ni siquiera pensara en salir por la mañana para llevar a los niñes a la escuela. Luego mi hermano vino a darme algo a la casa, salí cinco minutos y me empapé. Lo peor era ver y sentir cuando arreciaba el agua. También cuando se fue la luz, no tengo idea de por cuánto tiempo. Pero los niñes tuvieron que hacer uso de su imaginación para no aburrirse: jugaron a hacer casitas y al pictionary. Por supuesto, no dejé que la hermana grande contara historias de terror que al hermano pequeño asustan. Afortunadamente había veladoras en la casa. Por último, casi a las 6 de la tarde, me hablaron del taller para que fuera a recoger el carro. Inmediatamente tomé mi chamarra y salí como rayo, estaba todo oscuro, ya en la calle caminé hacia el boulevard para buscar más fácilmente un taxi, pero que se para un carro, dizque a darme raite, -no gracias, dije, me da pena, no gracias. Ya había visto que el fulano del carro me vio detenidamente, y yo no hice caso, de hecho, dio la vuelta en una esquina para llegar a donde yo estaba. Me di cuenta y seguí caminando. Pasó un taxi libre y me subí. Era una zona bastante amplia donde no había electricidad. Era un caos y todo oscuro, muchas sirenas (¿qué raro verdad?, ¿en Tijuana, sirenas?). Llegué por mi carro y me regresé a mi casa. El mecánico me dijo que tuviera mayor cuidado, que no usaba de forma adecuada el clotch y que por eso tronó. Ni modo. Esta ciudad no está lista para lluvias. El saldo, al parecer dos muertos, varios accidentes automovilísticos y muchas casas inundadas.
viernes, diciembre 04, 2009
Mañana sábado 5 de diciembre marcharán, a seis meses de la tragedia en la Guardería ABC, los padres y los que quieran adherirse a la causa del Movimiento por la Justicia 5 de junio. De las instalaciones donde estuvo dicha estancia infantil hasta la plaza Emiliana de Zubeldía, en Hermosillo, Sonora.
En esta ocasión se le ha pedido a la población que vista de negro, en señal de luto, por la memoria de los 49 niños y niñas que perdieron la vida y los 68 que sufren las secuelas del incendio.
De los responsables sólo hay una persona detenida y un problema es que los mexicanos y las mexicanas tenemos memoria de corto plazo. Eso es palpable en muchos sentidos. La "Marcha del duelo" es para recordarnos que hay que exigir justicia.
En esta ocasión se le ha pedido a la población que vista de negro, en señal de luto, por la memoria de los 49 niños y niñas que perdieron la vida y los 68 que sufren las secuelas del incendio.
De los responsables sólo hay una persona detenida y un problema es que los mexicanos y las mexicanas tenemos memoria de corto plazo. Eso es palpable en muchos sentidos. La "Marcha del duelo" es para recordarnos que hay que exigir justicia.
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