Pues para no quedarme con algo que escribí hace rato, un poco a causa de lo que don Julio Sueco ha escrito acerca de los blogs de Tijuana, pensé que todavía estamos en tiempo de postearlo. Así que lo siguiente es producto de aquellos primeros posts donde don Julio hacía alusión a que los que escriben en blogs de Tijuana eran una bola de posers.
Sin más...
Tierras polvorosas
Las colonias polvorosas en Tijuana todavía son una constante. Desde que era niña recuerdo los chamizos correr por las calles. De hecho me acuerdo de una vez que salimos de vacaciones y cuando regresamos tuvieron que machetearlos porque no dejaban libre la puerta de entrada a la casa. Eran chamizos acumulados de vientos y vientos que se acomodaron como nubes de espinas en el cajón del estacionamiento. Yo los veía inmensos, porque a mi corta edad de cinco o seis años muchas cosas las veía altas y grandes. En aquel tiempo, La Mesa era más polvorienta que ahora. Actualmente se encuentra ahogada por el tráfico de la Cinco y Diez, del boulevard Díaz Ordaz, del mal llamado Federico Benítez (que debería seguir llamándose Vía del Ferrocarril); que como quiera que sea es una zona urbanizada y cara para vivir.
A mí no me tocó vivir en el centro de la ciudad, ni en las colonias “viejas” de Tijuana. Yo ya nací en el este. No he encontrado los departamentos en los vivían mis padres al momento de mi nacimiento, pero algún día, como se dice. Al contrario de la mayoría de personas residentes que vinieron de chiquitos para acá, me llevaron al sur cuando niña. Al cumplir siete años, mi familia y yo nos fuimos a vivir a Guadalajara y posteriormente a Sonora. Por lo que mi niñez tardía y adolescencia las viví en otros lugares, en Yavaros, Huatabampo y Navojoa, aunque solíamos venir de vacaciones y cruzar al otro lado a pasear y comprar, como los que podían hacerlo. Al término de mi adolescencia me regresé a Tijuana y hasta la fecha, me ha tocado vivir en el este de la ciudad. Ya no veo chamizos, pero nunca pensé volver a escuchar el gemido del viento como cuando era niña. Cómo éste hacía crujir las ventanas y vibrar las puertas. Esto sucedió cuando nos vinimos a vivir a Villa del Real. El primer año de estancia en estas colonias yo no dormía, el pavor hacía presa de mí. Y es que en el este los vientos se escuchan más fuertes, la tierra se introduce a todos los rincones de la casa. Si se va hacia los cerros en tiempos de santanazo, es mejor no salir, entre el tierrero y el viento la gente camina con los ojos entrecerrados y el panorama se torna cobrizo, aunque generalmente todo el año es de ese color.
Mis vecinos, la mayoría commuters, personas que trabajan en el otro lado, pero que viven aquí y cruzan diario, son de escolaridad básica, pero que ganan más que muchos profesionistas residentes de Tijuana; en su mayoría tienen una idea de lo que es el internet, pero no saben usarlo, ni siquiera la computadora. Prefieren ver televisión con antenas de Sky, Direct TV o ya de perdis, Cablemás. Todavía más, he preguntado a muchas personas que trabajan pegadas a las computadoras y no saben lo que es un blog, por lo que quienes escriben en ellos (incluida yo) somos sujeta(o)s que por alguna razón, dimos con ellos. De ninguna forma critico lo que menciona don Julio en su post pasado y estoy de acuerdo en cuanto a que quienes escriben en los blogs en Tijuana son unos posers, pero no hay que olvidar, creo yo, quiénes tienen acceso a este tipo de artículos que no son de primera necesidad, es decir, el circulito de “clasemedieros” que en efecto, encaja dentro de los posers. No hay que olvidar que Tijuana no es Nortec solamente, ni el Cecut, ni el Zacazonapan, ni la Coahuila, ni el Centro ni la Revolución ni la zona Norte. Tijuana sí es un mosaico, ahora sí que un crisol de identidades, un montón de colonias que se forman día con día y que a veces no se tiene la más remota idea de qué tan grande es.
Pero la realidad, como el dinosaurio del cuento de Monterroso,
está todavía allí: intacta, bueno, no precisamente intacta, rasguñada; esperando la develación.
Rosario Castellanos
jueves, octubre 21, 2004
miércoles, octubre 20, 2004
El día siguió gris aquí, para los niños que no van a clases puede convertirse en una verdadera tortura al quedarse encerrados de manera angustiosamente claustrofóbica. Todo el día llovió, la ciudad sigue transtornada por la falta de desagües, alcantarillas y un sistema pluvial eficaz. Lo bueno es que se ha progresado en eso de prevenirlo, eso lo manifestó el de Protección Civil, no en cuanto al sistema pluvial, claro, en ello no se ha avanzado gran cosa, sino en relación a predecir este tipo de eventos y solicitarle a la población no salir de sus casas y a los que viven en zonas de riesgo, que se vayan a los albergues. Esta lluvia anticipada, al parecer ha provocado un caos. A ver cómo nos va en diciembre.
Por otro lado, por la cuestión de los acentos, tuve que cambiar de template porque nunca supe dónde estaba el error.
Por otro lado, por la cuestión de los acentos, tuve que cambiar de template porque nunca supe dónde estaba el error.
martes, octubre 19, 2004
Todo se ha tornado gris aquí. El viento está fuerte, las piedras obstaculizan los caminos y el tráfico se ha vuelto insoportable. No obstante, la vida debe seguir, la gente debe trabajar, las escuelas, los hospitales y las instituciones en general deben ejercer sus funciones. Aunque en Tijuana una lluvia cualquiera atrasa las actividades cotidianas, ya que la ciudad no está conformada para recibir lluvias fuertes, mucho menos un ciclón o cosas por el estilo. Las personas que viven en zonas muy apartadas o de terracería ni siquiera pueden salir de sus casas por el lodo. Si se vive en las zonas bajas o cercanas a la del Río, tampoco pueden salir de sus lugares por la inundación que se produce. El caso es que para donde te hagas, o no puedes salir o sales pero con las respectivas preucaciones: dos horas de anticipación, luces y wipers que funcionen y si se va a pié al menos con un impermeable porque el paraguas puede resultar más complicado. Si no se cuenta con nada de lo anterior, pues ya tocaría baño.
-Yo tuve un carro lancha, me comentó una amiga hace tiempo, que en una de las lluvias pasó por momentos angustiosamente inundados y el carro llegó a su casa. Era un toyota celica viejito, que a diferencia de algunas trocas que se encontraban paradas en el camino, su carrito llegó a su casa. Al parecer, esto se debe a que los carros con tracción delantera son mejores para este tipo de eventos que los doble tracción, bueno, esto no lo puedo asegurar a ciencia cierta, pero es lo que he escuchado acerca de estas cuestiones.
La ciudad seguirá gris por algunos días más, esperamos que no demasiados.
-Yo tuve un carro lancha, me comentó una amiga hace tiempo, que en una de las lluvias pasó por momentos angustiosamente inundados y el carro llegó a su casa. Era un toyota celica viejito, que a diferencia de algunas trocas que se encontraban paradas en el camino, su carrito llegó a su casa. Al parecer, esto se debe a que los carros con tracción delantera son mejores para este tipo de eventos que los doble tracción, bueno, esto no lo puedo asegurar a ciencia cierta, pero es lo que he escuchado acerca de estas cuestiones.
La ciudad seguirá gris por algunos días más, esperamos que no demasiados.
miércoles, octubre 13, 2004
miércoles, octubre 06, 2004
¿mujer educada = prevención de muerte infantil?
La idea de que a mayor educación de las mujeres, existen mejoras en la salud, sí influye en la disminución de la mortalidad de los niños, aunque no se tenga significación estadística. Se dice que las mujeres educadas (más bien con mayor escolaridad) reportan cambios sustanciales en los hábitos higiénicos: en la preparación de los alimentos y el cuidado personal, aunque entre los efectos negativos está el abandono de la lactancia. Esta postura se ha visto cuestionada a partir de que se dice que la mejoría de los servicios de salud e infraestructura, la disponibilidad de agua entubada, por ejemplo, cambian los índices de mortalidad y no tanto la educación de las mujeres.
Esto no lo inventé yo, lo asevera Héctor Hernández al realizar un estudio sobre mortalidad infantil, en el cual, se ve como un determinante a la educación de la madre. Esto puede significar un arma de doble filo, me parece que hacen falta más estudios al respecto. Si bien existen muchos trabajos con la perspectiva de género, todavía las investigaciones se encuentran en proceso de construcción y la desmitificación de muchas cuestiones como la anterior expuesta.
Es muy cómodo mencionar y achacar a las mujeres las muertes de los infantes. Por lo que después de seguir dejando en sus manos el cuidado, educación y preservación de la salud de las hijas e hijos, todavía se dice que las mujeres más pobres y carentes de escolaridad son las que reportan mayores índices de muertes de sus pequeñ@s. Ya desde la exposición misma de las variables y del problema de investigación tiene un sesgo marcado que debería considerarse.
Sin embargo, el autor menciona que la postura es cuestionada, en tanto se ha visto que las condiciones en que se encuentran las viviendas, si existe agua entubada y por ende potable, y las mejoras en los servicios de salud, son las que "significativamente estadísticas" han bajado el índice de mortalidad infantil. Por lo que estas variables le ganan "estadísticamente" a la de escolaridad de la madre. Pero ello no quiere decir que la escolaridad de la madre no tenga que ver en la mortalidad de los infantes. Como una tesis más obvia desde nuestra visión occidental es que a mayor educación, menos mortalidad. No obstante, las encuestas en ese sentido son muy escuetas, deben ser acompañadas por entrevistas, para analizar más de cerca si este hecho pueda ser más acertado o no. En todo caso podría ser muy interesante averiguar la relación entre mujeres escolarizadas y no escolarizadas y lactancia, en qué afecta en los bebés y en las mismas madres, incluyendo el cáncer de mama y el reflujo gastrointestinal.
Fuente: Héctor H. Hernández B., “El estudio de la mortalidad infantil en contextos de crisis socioeconómica: discusión reciente sobre sus determinantes”, en Carlos García Molina y Héctor H. Hernández Bringas (cords.), Mortalidad, salud y discurso demográfico, UNAM, CRIM, México, 1996, pp. 127-165.
Esto no lo inventé yo, lo asevera Héctor Hernández al realizar un estudio sobre mortalidad infantil, en el cual, se ve como un determinante a la educación de la madre. Esto puede significar un arma de doble filo, me parece que hacen falta más estudios al respecto. Si bien existen muchos trabajos con la perspectiva de género, todavía las investigaciones se encuentran en proceso de construcción y la desmitificación de muchas cuestiones como la anterior expuesta.
Es muy cómodo mencionar y achacar a las mujeres las muertes de los infantes. Por lo que después de seguir dejando en sus manos el cuidado, educación y preservación de la salud de las hijas e hijos, todavía se dice que las mujeres más pobres y carentes de escolaridad son las que reportan mayores índices de muertes de sus pequeñ@s. Ya desde la exposición misma de las variables y del problema de investigación tiene un sesgo marcado que debería considerarse.
Sin embargo, el autor menciona que la postura es cuestionada, en tanto se ha visto que las condiciones en que se encuentran las viviendas, si existe agua entubada y por ende potable, y las mejoras en los servicios de salud, son las que "significativamente estadísticas" han bajado el índice de mortalidad infantil. Por lo que estas variables le ganan "estadísticamente" a la de escolaridad de la madre. Pero ello no quiere decir que la escolaridad de la madre no tenga que ver en la mortalidad de los infantes. Como una tesis más obvia desde nuestra visión occidental es que a mayor educación, menos mortalidad. No obstante, las encuestas en ese sentido son muy escuetas, deben ser acompañadas por entrevistas, para analizar más de cerca si este hecho pueda ser más acertado o no. En todo caso podría ser muy interesante averiguar la relación entre mujeres escolarizadas y no escolarizadas y lactancia, en qué afecta en los bebés y en las mismas madres, incluyendo el cáncer de mama y el reflujo gastrointestinal.
Fuente: Héctor H. Hernández B., “El estudio de la mortalidad infantil en contextos de crisis socioeconómica: discusión reciente sobre sus determinantes”, en Carlos García Molina y Héctor H. Hernández Bringas (cords.), Mortalidad, salud y discurso demográfico, UNAM, CRIM, México, 1996, pp. 127-165.
lunes, octubre 04, 2004
El día 3 de octubre se conmemora la muerte de Cosme Damián, quien murió en manos de la fuerza policiaca de Tijuana, si no me equivoco, hace cuatro años. No lo conocí bien, sólo de vista y creo que su muerte quedará impune como la de muchos que han ofrendado su vida en pos de actividades denominadas de izquierda, en este caso, del zapatismo. Si bien para muchos el 2 de octubre es un día memorable, de luto, sólo es un pretexto para sentirse revolucionarios por un día al año, igualito que sucede con el día de las madres.
Cosme Damián no era un santo, ni un mártir, ni nada de eso. Simplemente, fue una persona que murió debido a su ideología y eso, es lo impermitible. Porque su ideología en este caso, fue la del zapatismo, la del "mandar obedeciendo", la de los grupos marginales de la sociedad mexicana y fue una víctima más de la impunidad. No hay que irse hasta Chiapas para darse cuenta de la vulnerabilidad que sufre quien tiene ideas contrarias a las impuestas por el H. Estado. De esta manera, rindo homenaje póstumo al Cosme.
Cosme Damián no era un santo, ni un mártir, ni nada de eso. Simplemente, fue una persona que murió debido a su ideología y eso, es lo impermitible. Porque su ideología en este caso, fue la del zapatismo, la del "mandar obedeciendo", la de los grupos marginales de la sociedad mexicana y fue una víctima más de la impunidad. No hay que irse hasta Chiapas para darse cuenta de la vulnerabilidad que sufre quien tiene ideas contrarias a las impuestas por el H. Estado. De esta manera, rindo homenaje póstumo al Cosme.
martes, septiembre 28, 2004
La tesis, que me ha costado entre otras cosas el reclamo de mis hijos, se fue a los lectores y ya está de regreso. Me tomé unos diítas durmiendo porque en algún momento pensé que se me había secado el cerebro y no se me permitía pensar en otra cosa que no fuera en la dichosa tesis. Para empezar las correcciones, sólo falta una lectora que me debe la mitad del trabajo. En fin, ya llegará.
Quiero manifestar que eso de pretender ser un tanto "interdisciplinario" puede resultar todo un problema. Mi formación de licenciatura la recibí en historia y la maestría que estudié fue en demografía. Entré a demografía porque según yo no me daban miedo los números, de hecho siempre había querido estudiar un poco de métodos cuantitativos para aplicarlos en la historia. Aunque no niego que ingresar a un posgrado sin anestesia puede convertise en momentos angustiantes y de desesperación total. La razón es que no llevé nunca la materia de estadística, ni siquiera en la preparatoria, por lo que fue difícil aprender de manera rápida cosas que nunca me imaginé que existieran.
El hecho de que uno se concentre demasiado en este tipo de cosas, puede resultar en no saber qué pasa en el mundo, no tener idea de la guerra en Irak, o ya de perdida a nivel local, saber qué diantres pasó con las sexoservidoras que se manifiestan frente al palacio municipal. Todavía es peor, no saber si la hija realizó o no la tarea escolar, si le fue bien en la escuela o no alcanzar a cubrir las actividades cotidianas más sencillas. Realmente espero realizar el examen de grado en octubre, no importa que sea el día de Halloween, pero que no pase del mes.
Quiero manifestar que eso de pretender ser un tanto "interdisciplinario" puede resultar todo un problema. Mi formación de licenciatura la recibí en historia y la maestría que estudié fue en demografía. Entré a demografía porque según yo no me daban miedo los números, de hecho siempre había querido estudiar un poco de métodos cuantitativos para aplicarlos en la historia. Aunque no niego que ingresar a un posgrado sin anestesia puede convertise en momentos angustiantes y de desesperación total. La razón es que no llevé nunca la materia de estadística, ni siquiera en la preparatoria, por lo que fue difícil aprender de manera rápida cosas que nunca me imaginé que existieran.
El hecho de que uno se concentre demasiado en este tipo de cosas, puede resultar en no saber qué pasa en el mundo, no tener idea de la guerra en Irak, o ya de perdida a nivel local, saber qué diantres pasó con las sexoservidoras que se manifiestan frente al palacio municipal. Todavía es peor, no saber si la hija realizó o no la tarea escolar, si le fue bien en la escuela o no alcanzar a cubrir las actividades cotidianas más sencillas. Realmente espero realizar el examen de grado en octubre, no importa que sea el día de Halloween, pero que no pase del mes.
lunes, septiembre 20, 2004
Isaac Nesta, como ya mencioné en el post anterior, es un explorador. Sigue siendo, sólo que esta vez con un año de edad. Ayer, 19 de septiembre, sin saber a qué se debían tantas mañanitas y pastel, recibió el año siguiente de su vida con su sonrisa y su vivaz mirada. Sus pasos todavía son inestables, así que prefiere gatear y permanecer en brazos. Hace un año nació, después de dos días de contracciones (llamadas dolores, porque implican eso: dolor) y la verdad prefiero no acordarme. Al nene disfruto más ahora (no es verdad, siempre lo he disfrutado) y como él está chiquito y no sabe qué es un cumpleaños, ni una fiesta, ni nada de esos convencionalismos que se han creado para festejar la llegada de un año, hago expreso mi deseo de que cumpla muchos años o los suficientes o los necesarios y que afronte con madurez todos los contratiempos y que la vida suele poner.
miércoles, septiembre 08, 2004
bueno, pues ver a mi querido Isaac Nesta en la pantalla, es como un alivio ante la presión de las incesantes frases de: Ya termina la tesis. Espero terminar esta semana (aunque todas las semanas pienso y expreso lo mismo). Mi examen, si todo va bien, será en octubre. No niego, que sólo de imaginármelo, me da pánico escénico, pero como es el último trago amargo del periodo de maestría, entre más rápido pase, mucho mejor.
Pero no cambiando de tema, la foto de Isaac fue tomada con toda alevosía y ventaja, adelante de una serie de libros para que pareciera como de esos intelectuales que posan ante las cámaras en su cubículo con muchos libros que sólo tienen de adorno. Aunque Isaac lo único que podría hacer con ellos es metérselos a la boca, me hace gracia (pero mucha gracia) que no haya dejado trabajar a nadie en su breve estancia en el Archivo. Isaac ante todo, es un explorador. Sin embargo, su especialidad es escuchar y reproducir los ruidos extraños de artículos como teclados, cpu's, teléfonos y radio grabadoras. Cualquier ente raro sobre el piso puede ser pasado por sus manos y probado por su boca, para sentir su consistencia. Además de gustar por verificar el proceso de la ley de gravedad, al provocar el vuelo y caída estrepitosa de todo lo que encuentre enfrente de él.
En fin, ahora que aún es bebé, con sus ademanes, el má que puede balbucear y la búsqueda de su mirada con la nuestra, son la expresión nítida de sobreentendimientos y manifestaciones de gusto y disgusto. Pero la poderosa arma que utiliza para conseguir sus objetivos, es su sonrisa.
Pero no cambiando de tema, la foto de Isaac fue tomada con toda alevosía y ventaja, adelante de una serie de libros para que pareciera como de esos intelectuales que posan ante las cámaras en su cubículo con muchos libros que sólo tienen de adorno. Aunque Isaac lo único que podría hacer con ellos es metérselos a la boca, me hace gracia (pero mucha gracia) que no haya dejado trabajar a nadie en su breve estancia en el Archivo. Isaac ante todo, es un explorador. Sin embargo, su especialidad es escuchar y reproducir los ruidos extraños de artículos como teclados, cpu's, teléfonos y radio grabadoras. Cualquier ente raro sobre el piso puede ser pasado por sus manos y probado por su boca, para sentir su consistencia. Además de gustar por verificar el proceso de la ley de gravedad, al provocar el vuelo y caída estrepitosa de todo lo que encuentre enfrente de él.
En fin, ahora que aún es bebé, con sus ademanes, el má que puede balbucear y la búsqueda de su mirada con la nuestra, son la expresión nítida de sobreentendimientos y manifestaciones de gusto y disgusto. Pero la poderosa arma que utiliza para conseguir sus objetivos, es su sonrisa.
sábado, agosto 14, 2004
En Tijuana puedes encontrar locales, puestos y todo tipo de vendimias de comida con leyendas que denominan el lugar de origen de los dueños. Es decir, pueden leerse nombres algo así como: Tacos Los Poblanos, Tortas ahogadas estilo Guadalajara, Pozolería Doña María estilo Guerrero, Hot dogs estilo Hermosillo, Tacos de perscado estilo Ensenada y así existe una lista larga... Sin embargo, no es raro encontrar estas modalidades en esta ciudad ya que, como es sabido, ha sido formada con migrantes. En esta cuestión no sobresalen este tipo de puestos de comida, sino los que tienen alguna curiosidad que los hace un tanto diferentes.
Hace como tres días, cuando viajábamos por la mañana en la calafia azul y crema que va desde Villa del Sol, Villa del Real y Villa Fontana, rumbo a Otay, nos encontramos por el boulevard Cucapá muy cerca de la entrada de Villa Fontana un pequeño restaurancito que decía: Birriería Colima estilo Guadalajara. Ante esto, no pude dejar de sonreir, ya que si bien no podía faltar el hecho de anunciar de dónde eran oriundos los dueños, para vender, es mejor decir que se trata de un estilo conocido de comida, como en este caso, el tipo de birria que se cocina en Guadalajara.
Tan tán, oh! pero qué estoy haciendo, si yo sólo debo pensar en el poblamiento de Baja California durante el cardenismo...
Hace como tres días, cuando viajábamos por la mañana en la calafia azul y crema que va desde Villa del Sol, Villa del Real y Villa Fontana, rumbo a Otay, nos encontramos por el boulevard Cucapá muy cerca de la entrada de Villa Fontana un pequeño restaurancito que decía: Birriería Colima estilo Guadalajara. Ante esto, no pude dejar de sonreir, ya que si bien no podía faltar el hecho de anunciar de dónde eran oriundos los dueños, para vender, es mejor decir que se trata de un estilo conocido de comida, como en este caso, el tipo de birria que se cocina en Guadalajara.
Tan tán, oh! pero qué estoy haciendo, si yo sólo debo pensar en el poblamiento de Baja California durante el cardenismo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)